viernes, 24 de noviembre de 2023

Altavoz Parroquial: 26/XI/2023

 XXXIV DOMINGO ORDINARIO – A      Mat 25,31-46

FIESTA DE CRISTO REY - 
¡Venid, benditos de mi Padre!

   
        Concluye el Año Litúrgico, es decir las celebraciones que cada año se van haciendo en recuerdo y honor de Jesucristo, el Dios, hecho hombre, que a través de su historia vital como ser humano, fue realizando nuestra Redención y Salvación.
        Los cristianos cada año vamos recordando y celebrando los principales hechos de su vida, así como celebrando y meditando en sus palabras y en su ejemplo, a lo largo de los domingos y fiestas, que por eso llamamos cristianas.
        La última celebración es la dedicada a honrar a Cristo en una faceta que, de alguna manera, resume toda su vida y explica su misión: Cristo Rey de cielos y tierras, Rey de los corazones y de las instituciones humanas, familiares y sociales.

___________________________________________________

       

        Dijo Jesús a sus discípulos: “Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones. El separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda”.


        Señor, que nos muestras en el Evangelio de este día tu reinado en
el mundo y entre los hombres, sobre los que quieres reinar con tu Palabra
y con tu Corazón. Ayúdame a ser dócil y obediente, libre y comprometido
en este reinado tuyo. Que tus leyes, y tu amor, orienten siempre mi vida.

        Y a la vez que te veo, Señor, sentado en tu trono de Rey,
también te contemplo como un Juez, justo y misericordioso.
Ya sé, Señor, que no quieres ni pretendes asustarme ni atemorizarme,
y menos amenazarme y castigarme, sino urgir mi responsabilidad
y mi santidad, mi amor y me afán apostólico y servicial.

        Pero al mismo tiempo yo tampoco quiero olvidar jamás que eres justo y leal,
y que, al final, a cada uno le darás lo que se merece,
o según lo que ha ganado a lo largo de su vida.

        Que tu bondad y misericordia me muevan, todos los días,
a trabajar por mi santidad y el apostolado; y, como soy débil y pecador,
a no olvidarme de esa bondad y misericordia que siempre ofreces;
y que sepa acogerme a ellas, para que supla mi debilidad y mi inconsciencia.

        Que merezca ponerme a tu derecha para escuchar tus palabras,
tan amables y consoladoras, como exigentes y comprometedoras,
y que nunca quiero olvidar: “Venid vosotros, benditos de mi Padre;
heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.
Porque tuve hambre y me disteis de comer,
tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis,
estuve desnudo y me vestisteis,
enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme
”.

        ________________________________________________________

        ________________________________________________________

        ________________________________________________________


LOS SANTOS DE LA SEMANA, NUESTROS AMIGOS (26/XI/2023)

        En primer lugar, el 30/XI nos ponemos a las plantas de un discípulo de Jesucristo, SAN ANDRES APÓSTOL, hermano de San Pedro, pescadores ambos en el lago de Genesaret,
vecinos de Cafarnaúm. Con la normalidad de un seguidor de Jesucristo, aparece en los Evangelios, en diversas ocasiones fiel y puntual en cada momento, pero sin llamar especialmente la atención. No se sabe con certeza donde dirigió sus pasos después de Pentecostés, pero sabemos que murió también mártir, defendiendo y testimoniando la fe que recibió de su Maestro. Merece la pena su amistad como la de todos los Apóstoles. Su cercanía con el Señor los hace inmejorables amigos, y más eficaces intercesores.


        El día uno de Diciembre celebramos la fiesta de SAN CARLOS DE FOUCAUL, canonizado por el Papa Francisco el 15/V/2022. Con una vida realmente novelesca, pero sus grandes cualidades intelectuales, artísticas y técnicas le hace un nómada buscador de la Verdad.
Pierde la fe a los dieciséis años, lleva una vida disoluta, pero la comezón de la verdad y la verdadera felicidad le hacen buscarla otra vez en la fe, pero viviéndola con exigencia y radicalidad en el amor a Dios y en la pobreza y entrega a los demás. Conoce y se incorpora a varias instituciones religiosas, viaja a Nazaret donde vive unos años, comprometido con la pobreza y el amor de la Familia Sagrada. Una vez ordenado sacerdote, termina en África, sirviendo en solitario en los tuareg del desierto. Por error es asesinado en 1916, pero su fama de santo y eremita ejemplar lo convierten en un maestro de profunda y exigente espiritualidad. Actualmente hay once Congregaciones religiosas y ocho Asociaciones de espiritualidad que siguen, de una u otra forma, su legado espiritual.

       A propósito de este santo-amigo, será muy provechosa la lectura de las palabras del Papa Francisco en la Audiencia general del miércoles, día 18 de octubre, proponiéndole como modelo y maestro de apostolado y evangelización, que tienes en este enlace





viernes, 17 de noviembre de 2023

Altavoz Parroquial: 19/XI/2023

 XXXIII DOMINGO ORDINARIO – A         

Mat 25,14-30

Parábola de los talentos

        Cercano ya el final del Año Litúrgico, o eclesiástico, la Liturgia de la Santa Misa, propone a los cristianos para la reflexión y la meditación, los textos evangélicos que hablan del fin del mundo y del juicio particular que tendremos a la hora de la muerte. De esta manera Nuestra Santa Madre la Iglesia nos recuerda y advierte de la necesidad de ser responsables con nuestra vida, de aprovecharla bien, y de rendir en nuestro trabajo diario y de hacer todo el bien que podamos.
        Para eso disponemos de muchos “talentos”, cualidades intelectuales, artísticas, deportivas, etc., así como de oportunidades suficientes, y muchos medios materiales, propios y comunitarios. Se trata de rendir según la voluntad de Díos, y no según nuestras meras preferencias personales. De ello habremos de dar cuenta a Díos en el momento oportuno.


        _____________________________________________________

        “Quitadle el talento y dádselo al que tiene diez. Porque al que tiene se le dará 
y le sobrará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese siervo inútil 
echadlo fuera; allí será el llanto y el rechinar de dientes”.

    Gracias, Señor, por estas lecciones, tan oportunas como imprescindibles,
que nos das con la parábola de las doncellas prudentes y necias,
y hoy con la de los talentos. Si los mayores necesitan meditarlas
con frecuencia para aprender a conocerse mejor, para examinarse
y rectificar, para arrepentirse y renovar propósitos cada día;
los niños y jóvenes no pueden olvidarlas ni obviarlas por necesidad vital.

    A todos nos enseñas, Señor, que para mantenernos siempre jóvenes,
hemos de saber reconocer y apreciar los muchos “talentos”
que Tú nos das habitualmente y a largo plazo, y los que puntualmente,
-como gracias actuales- nos vas proporcionando cada día.

    Que sea sincero, Señor, para reconocer mis “talentos”, mis cualidades
y posibilidades, las que Tú me das y yo pueda conseguir;
y que sea responsable con ellas para darles el rendimiento oportuno
en mi santidad personal, en mi trabajo profesional, en mi familia 
y en mis diversiones, y en tantos servicios sociales como, sin duda, puedo hacer,
si soy generoso y optimista, valiente y sacrificado, como Tu esperas de mí.

    Que no viva o me quede ensimismado, tonta y tristemente,
en mis “cosas”, en lo que soy y en lo que tengo,
sino que siempre piense más en lo que puedo y debo hacer por los demás.
Y sobre todo, Señor, que fructifique el talento, que sostiene
y potencia a los demás: la fe en tu Palabra, la confianza en tu Persona,
y el amor a Ti y en consecuencia a los demás.

    Deseo oír y saborear tus palabras:
“Muy bien; eres un empleado fiel y cumplidor. Como has sido fiel
en lo poco te daré un cargo importante: pasa al banquete de tu Señor”.

_____________________________________________________
_____________________________________________________
_____________________________________________________

LOS SANTOS DE LA SEMANA, NUESTROS AMIGOS (19/XI/2023)

        (Proponemos un pequeño esbozo de algunos santos o beatos, que celebramos cada semana, y que puedan servir como modelos de vida cristiana, maestros en la fe y en la práctica de la caridad, y en consecuencia intercesores cercanos y asequibles. Queremos que sea una propuesta para leer y conocer más ampliamente sus vidas acudiendo a otras páginas, como santorales que tanto abundan en las redes sociales).

        Empezamos recordando esta semana, el miércoles 22/XI, a Santa Cecilia, mártir del siglo IV. Desconocemos su biografía concreta, pero si sabemos de la gran devoción por esta mártir -que en plena juventud vivió su fe y la defendió ofreciendo su vida por Cristo- ha tenido en el pueblo cristiano. Sus restos se
encuentran en una iglesia de Roma a donde acuden muchos fieles a venerarlos. Por circunstancias que no conocemos con exactitud, pues hay fuentes dispares, se la ha considerado la patrona de los músicos. Así nosotros la recordamos y seguimos venerándola, para que siga promoviendo en nuestro corazón la belleza de la música que tanto nos acerca a Dios. Por tanto, es buena compañera para saber disfrutar de la belleza del mundo, del arte, de la música, etc. etc.


        El viernes, 24/XI, honramos a los santos Andrés Dung Lac y 116 compañeros mártires (por los añ1740 a 1883) de Tonkin, Anmam y Cochinchina, en el Vietnam. Entre ellos hay obispos, sacerdotes, y muchos laicos. Todos ellos sembraron con su sangre las semillas de otros muchos cristianos. Fueron canonizados por San Juan Pablo II el 19/VI/1988. Nos alegra celebrar a estos mártires, por su valentía, y aprecio de la fe, que demostraron hasta dar su vida por el Evangelio. Recordándoles, estarán más cercanos a nosotros, y nos ayudarán en nuestra debilidad, y a nuestra fidelidad. 

         La semana pasada recordábamos las palabras del papa Francisco, animándonos a tener cercanos a los santos, y así tratarles como amigos que nunca fallan. Hoy quiero destacar el ejemplo del papa y la amistad y cercanía que él tiene con los santos. En las catequesis de los miércoles está ahora hablando de la evangelización y el celo apostólico. Y después de tratar en las primeras sesiones de este ciclo sobre la naturaleza, la importancia y la necesidad que tenemos los cristianos de ser apóstoles, ha seguido exponiendo ejemplos concretos de diversos santos, que nos los propone como maestros y modelos de fe y caridad, y por tanto como verdaderos apóstoles y evangelizadores, cada uno en sus circunstancias vitales. Nos propone el ejemplo de San Cirilo y Metodio, San Carlos de Faucaul, Santa Josefina Bakita, San Daniel Comboni, Santa Catalina Takwita, Santa Teresa del Niño Jesús, San Francisco Javier, etc, etc, y así hasta diez y siete ejemplos, que merece la pena considerarlos, y tenerlos muy cercanos. La mayoría de estos santos-evangelizadores los hemos ido contemplando en estas reseñas, y otros irán saliendo en el futuro, pues las palabras y enseñanzas del Papa Francisco nos animan en este empeño por acercar los santos a nuestra vida, y teniéndolos cercanos, los imitemos y a su intercesión nos acojamos. (El texto completo de estas Audiencia semanales, pueden leerse en este enlace)










sábado, 11 de noviembre de 2023

Altavoz Parroquial: 12/XI/2023

 XXXII DOMINGO ORDINARIO – A  Mat 25,1-13

Gozar del banquete de la vida
    Con un ejemplo –la parábola de las diez doncellas que salen a recibir al esposo– tomado de la vida ordinaria de su tiempo, y muy conocido y experimentado por muchos de sus oyentes, Jesús nos instruye sobre la necesidad de vivir siempre preparados para dar cuenta a Dios de nuestra vida, cuando El nos llame. No sabemos cuando será ese momento. Pero no solo por prudencia táctica hemos de estar preparados y en gracia de Dios, sino por que merece la pena vivir iluminados y enriquecidos por la fe cristiana y moldeados por el calor de la caridad y del compromiso cristiano a lo largo de los días de nuestra vida.
_____________________________________________________



    Dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: “Se parecerá el reino de los cielos a diez vírgenes que tomaron sus lámparas y salieron al encuentro del esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran prudentes. Las necias, al tomar las lámparas, no se proveyeron de aceite.; en cambio, las prudentes se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas”.

    Señor, que nos adviertes de la necesidad de estar siempre preparados,
para cuando Tu nos llames. Quiero ser como las doncellas prudentes
que fueron a esperar al esposo con las lámparas aprovisionadas de aceite.

    No solo estuvieron a punto para recibirlo,
sino que durmieron felices mientras le esperaban,
y disfrutaron del encuentro y de la entrada al banquete.
No solo evitaron el reproche y rechazo del esposo, sino que participaron
en la fiesta con alegría y satisfacción personal y comunitaria,
compartiendo su presencia con todos los invitados a la fiesta de la vida.

    Quiero aprender, Señor, la lección de la prudencia y del aprovechamiento
del tiempo; de la puntualidad al comenzar a hacer las cosas y del orden
y buena organización al trabajar, al divertirme y al ayudar el prójimo.

    Que nunca me domine la pereza, la comodidad egoísta e imprudente,
el cálculo individualista o la “cuquería” humana,
al cumplir con mis deberes profesionales, familiares y sociales,
y con los que son propiamente religiosos y apostólicos.

    El ejemplo de los santos y de los buenos cristianos
me ilumina y estimula, y algunas veces me inquieta y descorazona,
pues me reprochan mi indiferencia y precipitación,
mi tibieza y mediocridad …; pero ¡qué bien me hacen
sus biografías y sus testimonios, sus palabras y su ejemplo de vida!
Su alegría es evidente, y su trabajo y generosidad se desborda
en obras buenas y en testimonio apostólico.

    Ayúdame, Señor, a imitarles y a disfrutar de la
vida como ellos lo hicieron y fueron felices.
Y que, al final, pueda ser reconocido por Ti,
y entrar en el banquete del Reino,
en el día y la hora que decidas para mí.
 
    ____________________________________________
    ____________________________________________
    ____________________________________________


LOS SANTOS DE LA SEMANA, NUESTROS AMIGOS (12/XI/2023)

    (Proponemos un pequeño esbozo de algunos santos o beatos, que celebramos cada semana, y que puedan servir como modelos de vida cristiana, maestros en la fe y en la práctica de la caridad, y en consecuencia intercesores cercanos y asequibles. Queremos que sea una propuesta para leer y conocer más ampliamente sus vidas acudiendo a otras páginas, como santorales que tanto abundan en las redes sociales).



        Destacamos esta semana a un gran santo, que debemos “enarbolar” por su santidad, por supuesto, pero también por su enorme cultura en todos los campos del saber: filosofía y teología, letras, y también las ciencias naturales en sus diversos campos: botánica, fisiología, geografía, química, etc. etc. fueron tratados por él con categoría y buena pedagogía. Uno de sus discípulos fue Santo Tomas de Aquino. Hablamos de San Alberto Magno (1206-1250), obispo de Ratisbona y Doctor de la Iglesia. Perteneció a la Orden de los Dominicos. Profesor en varias universidades. En su corazón ardía el afán evangelizador a través de la investigación y la enseñanza de las diversas ciencias, que, para él, todas estaban al servicio de la verdad, y por tanto de la fe y del evangelio. Así, para él, la investigación y conocimiento de las diversas ciencias naturales, era conocer las diversas causas que operan en la naturaleza. Con razón se le considera el patrono de los científicos, que tienen en él el mejor modelo y ejemplo para investigar con libertad y amor a la verdad y también un buen amigo e intercesor para manejarse en el mundo de la cultura y de la ciencia.

    No quiero pasar por alto la alocución del Papa Francisco en el Angelus del día de Todos los Santos, el miércoles, 1/XI. Santos a quienes considera nuestros mejores compañeros y amigos en la vida. Parece que está aplaudiendo lo que aquí pretendemos en esta sección del Altavoz Parroquial de cada semana: conocer a los santos, antiguos y actuales, para aprender de ellos y apoyarse siempre en ellos, y así, ir más seguros y felices por la vida. Destacamos los principales párrafos de esta Alocución papal:


        Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y feliz fiesta!
        Hoy celebramos la solemnidad de Todos los Santos. A la luz de esta fiesta, detengámonos un poco a pensar acerca de la santidad, en particular en dos características de la verdadera santidad: es un don -es un regalo, no se puede comprar- y, al mismo tiempo, es un camino. Un don y un camino.
        En primer lugar, es un don. La santidad es un don de Dios que hemos recibido en el Bautismo: si lo dejamos crecer, puede cambiar completamente nuestra vida (cf. Exhortación apostólica Gaudete et exsultate, 15).
        Los santos no son héroes inalcanzables o lejanos, sino que son personas como nosotros, nuestros amigos, cuyo punto de partida es el mismo don que nosotros hemos recibido: el Bautismo. De hecho, si lo pensamos bien, seguro que hemos conocido a algunos de ellos, algún santo cotidiano, alguna persona justa, alguna persona que vive la vida cristiana en serio, con simplicidad… aquellos que a mí me gusta llamar “los santos de la puerta de al lado”, que viven con normalidad entre nosotros. La santidad es un don que se ofrece a todos para tener una vida feliz. Y, al fin y al cabo, cuando recibimos un don, ¿cuál es nuestra primera reacción? Precisamente que nos ponemos felices, porque significa que alguien nos ama; y el don de la santidad nos hace felices porque Dios nos ama.
        Todo don, sin embargo, debe ser acogido, y conlleva la responsabilidad de dar una respuesta, un “gracias”. Pero ¿cómo se dice este “gracias”? Es una invitación a esforzarse para que no sea desperdiciado. Todos los bautizados hemos recibido la misma llamada a "mantener y perfeccionar con su vida la santidad que hemos recibido" (Lumen gentium, 40). Y por eso llegamos al segundo punto: la santidad es un camino, un camino que hay que recorrer juntos, ayudándonos unos a otros, unidos a esos excelentes compañeros de ruta que son los Santos.
        Ellos son nuestros hermanos y nuestras hermanas mayores, con los que siempre podemos contar: los santos nos sostienen y, cuando en la ruta erramos el camino, con su presencia silenciosa nunca dejan de corregirnos; son amigos sinceros, en los que podemos confiar, porque ellos desean nuestro bien. En sus vidas encontramos un ejemplo, de sus oraciones recibimos ayuda y amistad, y en la comunión con ellos nos une un vínculo de amor fraterno, como dice la liturgia (Cf. Misal Romano, Prefacio de santos I).
         La santidad es un camino, es un don. Entonces, podemos preguntarnos: ¿recuerdo que he recibido el don del Espíritu Santo, que me llama a la santidad y me ayuda a llegar a ella? ¿Le doy las gracias al Espíritu Santo por esto, por el don de la santidad? ¿Siento a los santos cerca de mí, hablo con ellos, me dirijo a ellos? ¿Conozco la historia de algunos de ellos? Nos hace bien conocer la vida de los santos y motivarnos con sus ejemplos. Y nos hace muy bien dirigirnos a ellos en la oración.


Que María, Reina de todos los Santos,
nos haga sentir la alegría del don recibido
y aumente en nosotros el deseo de la meta eterna.









viernes, 3 de noviembre de 2023

Altavoz Parroquial: 5/XI/2023

 XXXI DOMINGO ORDINARIO – A   Mat 23,1-12

Servidor de todos

    En su condición de Maestro y Profeta, que sirve al pueblo con honestidad, Jesús cumple su misión con gran valentía y claridad, para que todos le entiendan y mejor puedan aceptarle y seguirle. Jesús critica abiertamente el comportamiento de los rabinos y sacerdotes, “de los letrados y fariseos” diciendo: “haced y cumplid lo que os digan, pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen”. Y después de la crítica negativa, viene la luz esplendorosa del consejo y la palabra animante y comprometedora: “El primero entre vosotros, será vuestro servidor”.
  
                        
_____________________________________________________

    “No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías. El primero entre vosotros, será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido”.

    Señor, que tan claramente nos criticas el mal comportamiento,
y tan esperanzadamente nos propones y animas a seguirte
en el servicio humilde y desinteresado
de animar y estimular al bien y a la caridad!

    Es verdad que te diriges principalmente a los que tienen por obligación
orientar al pueblo y servirle con el oficio profético y ministerial.
Pero todos hemos de ser servidores de los demás,
y maestros de quienes nos rodean o dependen de nosotros.
Por eso acojo tus palabras críticas y cariñosas,
inquietantes y animadoras, pues quiero ser seguidor tuyo
y apóstol para los demás con mis palabras y mis consejos,
y sobre todo con mi ejemplo y mi testimonio de cristiano verdadero.

    También te pido, Señor, con toda confianza y cariño,
por los catequistas y sacerdotes, por los predicadores y misioneros.
Que merezcan el respeto y cariño, la acogida y el seguimiento,
sobre todo, por su santidad de vida y su testimonio profesional y apostólico.

    Que sean conscientes de la necesidad de ser
más que predicadores, santos; más que maestros,
testigos alegres y enamorados de tu persona y de tu mensaje.
También los cristianos “de a pie” necesitamos escuchar estas palabras,
saborearlas en la oración y hacerlas propias en la vida de cada día.

    Por esto te pido, Señor, que me muestre siempre como hermano de todos,
para que mejor ejerza “mi magisterio de padre, y de jefe”, de quienes me rodean.
Que busque ser grande en ayudar desde la humildad y la sencillez de vida.
Que busque, sobre todo, más que mandar, servir; y más que dirigir, ayudar;
y más que aleccionar, testimoniar tu amor y gracia, como Tu nos has enseñado.

    _____________________________________________
    _____________________________________________
    _____________________________________________
 

LOS SANTOS DE LA SEMANA, NUESTROS AMIGOS (5/XI/2023)

    (Proponemos un pequeño esbozo de algunos santos o beatos, que celebramos cada semana, y que puedan servir como modelos de vida cristiana, maestros en la fe y en la práctica de la caridad, y en consecuencia intercesores cercanos y asequibles. Queremos que sea una propuesta para leer y conocer más ampliamente sus vidas acudiendo a otras páginas, como santorales que tanto abundan en las redes sociales).

    
Después de haber celebrado la fiesta de Todos los Santos, es decir, de todos los que han llegado ya a la Casa del Padre, el Cielo, donde seguramente tenemos algunos familiares, amigos y conocidos, que hemos recordado y celebrado como verdaderos amigos; seguimos considerando algunos santos o beatos celebrados cada esta semana, con quienes queremos entablar una tierna, profunda y confiada amistad.

    En primer lugar, queremos recordar, el lunes, 6/XI, a San Pedro Poveda, sacerdote y mártir (1874-1936). Desde pequeño siente la vocación a la vida sacerdotal. Nace en Linares (Jaén) y ejerce su ministerio en Jaén, Guadix, Asturias -durante unos años es canónigo de Covadonga- Madrid. Su celo sacerdotal le lleva a promover la formación entre los jóvenes 
estudiantes con la cultura como camino de la verdadera fe, y el verdadero encuentro de la fe con la ciencia. Con este fin, funda la Institución Teresiana, con lo que alarga su celo evangelizador, y lo prolonga en el tiempo. Muere mártir durante la persecución religiosa del 1936 en Madrid, y muere proclamando ante los sicarios: “Soy sacerdote de Jesucristo”. Fue canonizado en Madrid por el Papa San Juan Pablo II, el 4/V/2003.

    El jueves, 9/XI, celebramos a los Beatos Luis Beltrame Quatrocchi (1880-1951) y su esposa María Corsini. Beatificados por San Juan Pablo II el 2/X/2001. El mejor elogio a este matrimonio, así como en general a la vida matrimonial como camino de santidad, lo hizo el Papa en la homilía de la Santa Misa. Estos fueron algunos párrafos:

  “Estos esposos vivieron, a la luz del Evangelio y con gran intensidad humana, el amor conyugal y el servicio a la vida. Cumplieron con plena responsabilidad la tarea de colaborar con Dios en la procreación, entregándose generosamente a sus hijos para educarlos, guiarlos y orientarlos al descubrimiento de su designio de amor. En este terreno espiritual tan fértil surgieron vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, que demuestran cómo el matrimonio y la virginidad, a partir de sus raíces comunes en el amor esponsal del Señor, están íntimamente unidos y se iluminan recíprocamente.
    Los beatos esposos, inspirándose en la palabra de Dios y en el testimonio de los santos, vivieron una vida ordinaria de modo extraordinario. En medio de las alegrías y las preocupaciones de una familia normal, supieron llevar una existencia extraordinariamente rica en espiritualidad. En el centro, la Eucaristía diaria, a la que se añadían la devoción filial a la Virgen María, invocada con el rosario que rezaban todos los días por la tarde, y la referencia a sabios consejeros espirituales. Así supieron acompañar a sus hijos en el discernimiento vocacional, entrenándolos para valorarlo todo "de tejas para arriba", como simpáticamente solían decir… …
    Queridas familias, hoy tenemos una singular confirmación de que el camino de santidad recorrido juntos, como matrimonio, es posible, hermoso y extraordinariamente fecundo, y es fundamental para el bien de la familia, de la Iglesia y de la sociedad".

    También recordamos a dos santos, lejanos en el tiempo, pero que mantienen siempre su actualidad, por su magisterio, y santidad, y por tanto, por su ejemplo de vida. En primer lugar, citamos, para el 10/XI, a San León Magno, papa y doctor de la Iglesia (400-461), ilustre por sus escritos, que siguen apoyando la teología sobre la naturaleza de Cristo y su acercamiento a la humanidad. 
    En segundo lugar, celebramos el 11/XI a San Martín de Tours, obispo (331-397), que destaca en la caridad y amor a los pobres, tanto en su vida de soldado, como en su ministerio episcopal. Es famosa la anécdota en la que se cuenta haber dividido su capa para cubrir a un pobre aterido de frio, que resultó ser el mismo Cristo. Por tanto, su memoria y su ejemplo sigue vivo en el pueblo cristiano, que a él acude con frecuencia. Es, pues, un buen maestro de vida y buen amigo intercesor siempre".
    _____________________________________________
    _____________________________________________

AGENDA PASTORAL

    Recordamos, como hacíamos la semana pasada, una nota puntual, aunque siempre hay que tenerlo en cuenta: la celebración del DIA DE LA DIOCESIS, el domingo, 12/XI, que pretende, como todos los años, que seamos más conscientes de nuestra fe y de nuestra pertenencia a la Iglesia, Comunidad cristiana, en la que todos somos responsables, actuando en consecuencia, con fe y caridad, con piedad y responsabilidad, y con la colaboración oportuna: espiritual, económica, personal y apostólica. Y, por supuesto: con la alegría y agradecimiento a Dios de tener fe y ser cristianos. Esta entrada te ayudará a entender y vivir el Día de la Diócesis.
    ________________________________________________
    ________________________________________________


VIDA CRISTIANA EN EL S. XXI

    Dos cuestiones pueden ayudar especialmente esta semana:
    1- Abundar en la consideración de los santos, como amigos y compañeros de viaje, para lo que ofrecemos este artículo en el que se recuerda algunos santos, actuales o de otros siglos, pero todos inmejorables maestros para nosotros en la actualidad. Aquí los tienes.

2- Material catequético, doctrinal y piadoso, para vivir bien el mes de los difuntos. Pincha en este enlace.









viernes, 27 de octubre de 2023

Altavoz Parroquial: 29/X/2023

 XXX DOMINGO ORDINARIO – A     Mat 22,34-40

Solo el amor a Dios basta

    Las respuestas de Jesús a las preguntas capciosas de los fariseos, enardecen a estos, para urgirle con más virulencia a que se defina sobre la verdadera religiosidad y sobre el mandamiento principal de la Ley. Y Jesús aprovecha la ocasión para resumir su doctrina y evitar ya malentendidos y reproches de sus oyentes. Quien la quiera entender honestamente, lo tiene muy claro. El principal mandamiento es: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser”. “El segundo es semejante a este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

_____________________________________________________

    “Maestro, ¿Cuál es el mandamiento principal de la Ley” El les dijo: ”Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. En estos mandamientos se sostiene toda la Ley y los Profetas”.

    Señor, tus palabras no pueden ser más claras.
Quien no las entienda es que no quiere entenderlas.
Sus razones tendrá, pero no tiene disculpa.
Te pido, Señor, por quienes, a pesar de todo,
se empeñan en olvidarlas, mal interpretarlas
o soezmente utilizarlas contra los verdaderos creyentes.

    ¡Es tan fácil reducir la religiosidad a gestos, ritos, fiestas,
espectáculos, proclamas de caridad, imágenes y medallas!
Pero Tu nos dices que es en el amor a Ti donde hemos de detenernos
y profundizar; donde hemos de beber y saborear,
y desde donde hemos de trabajar y organizar los actos,
gestos y ceremonias religiosas,
y también los compromisos de caridad con el prójimo.


    Por esto, Señor, quiero sobre todo acudir a Ti,

y estar en contacto y comunicación con la fuente de tu gracia
y de tu amor: la Eucaristía y demás sacramentos,
y la oración personal, humilde y confiada, frecuente y comprometida.

    Quiero acudir a Ti cada día con todo el amor
que sea posible en mi corazón; rezarte y contar contigo
en todo lo que haga en cada momento de mi vida.
Quiero poner mi entendimiento en tus palabras,
para que ellas me guíen siempre por el buen camino
de la paz, de la verdad y del bien.

    Quiero comprometer mi vida, cada jornada que me concedas,
en hacer tu santa voluntad, 
sea ésta fácil y llevadera, o complicada y exigente.
Quiero cargar con la cruz de cada día con alegría y optimismo,
con confianza y coraje humano y sobrenatural.
Quiero amarte solo a Ti sobre todas las cosas,
y al prójimo como Tu me has enseñado.

    Ayúdame, Señor, a amarte sobre todo,
y a poner tu amor en el centro de mis pensamientos
y en el motor de mis trabajos, de mis alegrías y mis sufrimientos.

    ________________________________________________
    ________________________________________________
    ________________________________________________

LOS SANTOS DE LA SEMANA, NUESTROS AMIGOS (22-29/X/2023)

     (Proponemos un pequeño esbozo de algunos santos o beatos, que celebramos cada semana, y que puedan servir como modelos de vida cristiana, maestros en la fe y en la práctica de la caridad, y en consecuencia intercesores cercanos y asequibles. Queremos que sea una propuesta para leer y conocer más ampliamente sus vidas acudiendo a otras páginas, como santorales que tanto abundan en las redes sociales).           

            Esta semana, además de algunos santos concretos que recordaremos para aumentar nuestros amigos, tenemos que celebrar con especial gozo y agradecimiento una gran multitud de santos, que, por supuesto nos atañen a todos, pues entre ellos seguramente hay algunos familiares y conocidos.

           El miércoles, 1/XI, celebramos la Fiesta de Todos los santos, es decir, recordamos especialmente a todos los cristianos ya fallecidos, que, sin estar expresamente canonizados, es decir no están inscritos en la lista oficial de los santos, pero han conseguido con su santidad de vida morir en la paz de Dios, y por tanto han conseguido lo más importante, el cielo, la salvación eterna. Estos pueden ser también nuestros amigos -y algunos lo están esperando y deseando- entre los cuales ¿no estarán nuestros familiares, vecinos y “compañeros de fatigas”, que todos conocimos como ejemplares personas, y destacados cristianos. Pues, este es el día de recordarles, honrarles, y sentirnos más unidos a ellos, ya que también pueden ser nuestros intercesores.

            Por tanto, esto nos obliga a recordar una vez más, que todos estamos llamados a la santidad. Idea que tantas veces se nos recuerda en la Palabra de Dios, en los sermones u homilías, y machaconamente en el Magisterio de la Iglesia, sobre todo a partir del Concilio Vaticano II, que dejó como esculpidas estas palabras: “Todos los fieles cristianos, de cualquier condición y estado, fortalecidos con tantos y tan poderosos medios de salvación, son llamados por el Señor, cada uno por su camino, a la perfección de aquella santidad con la que es perfecto el mismo Padre”.

            Queremos destacar el último documento sobre este tema: la Exhortación Apostólica “Gaudete et exsultate”, es decir: “Alegraos y regocijaos” del Papa Francisco del año 2018. Documento relativamente breve y que puede ser un buen libro de lectura espiritual y formativa, asequible a todos, y del que no puedo dejar de citar algunos párrafos.

            “Alegraos y regocijaos (Mt 5,12), dice Jesús a los que son perseguidos por su causa. El Señor lo pide todo, y lo que ofrece es la verdadera vida, la felicidad para la cual fuimos creados. Él nos quiere santos y no espera que nos conformemos con una existencia mediocre, aguada, licuada…

            Los santos que ya han llegado a la presencia de Dios mantienen con nosotros lazos de amor y comunión… … La santidad es el rostro más bello de la Iglesia... ...

            Para ser santos no es necesario ser obispos, sacerdotes, religiosas o religiosos. Muchas veces tenemos la tentación de pensar que la santidad está reservada solo a quienes tienen la posibilidad de tomar distancia de las ocupaciones ordinarias, para dedicar mucho tiempo a la oración. No es así. Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día, allí donde cada uno se encuentra…

            Nos hace falta un espíritu de santidad que impregne tanto la soledad como el servicio, tanto la intimidad como la tarea evangelizadora, de manera que cada instante sea expresión de amor entregado bajo la mirada del Señor. De este modo, todos los momentos serán escalones en nuestro camino de santidad…

            No tengas miedo a la santidad. No te quitará fuerzas, vida o alegría. Todo lo contrario, porque llegarás a ser lo que el Padre pensó cuando te creó y serás fiel a tu propio ser. Depender de él nos libera de las esclavitudes y nos lleva a reconocer nuestra propia dignidad… … En la medida en que se santifica, cada cristiano se vuelve más fecundo para el mundo… …

            No tengas miedo de apuntar más alto, de dejarte amar y liberar por Dios. No tengas miedo a dejarte guiar por el Espíritu Santo. La santidad no te hace menos humano, porque es el encuentro de tu debilidad con la fuerza de la gracia. En el fondo, como decía León Bloy, en la vida existe una sola tristeza, la de no ser santos”.


            En cuanto a los santos a destacar esta semana, como amigos posibles y cercanos, en primer lugar, recordamos a San Martín de Porres, el viernes, 3/XI, (1579-1639) religioso dominico, mulato, hijo de español y madre de raza negra, que le colocó en una situación social difícil, pero que él supo aceptar y aprovechar para formarse lo más posible y para ayudar a todos los necesitados. Antes de ingresar en el Convento, y ya en el convento como religioso dominico, destacaba por su cercanía, cariño, amor de Dios en todo lo que hacía y con todas las personas que acudían a él en busca de ayuda. Su gran popularidad le hizo merecedor de considerarlo como milagrero siempre oportuno. Fue canonizado por San Juan XXXIII el 6/V/1982. Y con motivo de este reconocimiento se hizo, al menos en España, más famoso por una película titulada “Fray Escoba”, que le presentaba lleno de ternura y bondad, y también de cariñoso atractivo.

            El mismo día celebramos a un beato muy cercano a nosotros, y que también deseamos sea nuestro santo amigo esta semana,. Es el Beato Manuel Lozano Garrido, comúnmente conocido como
Lolo
. (1920-1971). Laico, periodista. Nacido en Linares (Jaén). Activo miembro de la Acción Católica, que pronto tuvo que cargar con la cruz del sufrimiento de una parálisis progresiva. A pesar de eso, se mantuvo fiel a sus escritos y publicaciones, que eran verdaderos estímulos de fe, caridad y amor de Dios para sus innumerables lectores que los esperaban como alimento espiritual y evangélico. Fue beatificado por Benedicto XVI el 12/VI/2010.

        ____________________________________________________

AGENDA PASTORAL

                Esta semana comienza noviembre, el mes tradicionalmente dedicado a los difuntos, a recordarles, y honrarles con las flores, las visitas a los cementerios, y por supuesto -para los cristianos- la oración y limosnas por ellos. En todas las parroquias se visitan los cementerios, y se rezan los correspondientes responsos u oraciones, además de las novenas o triduos en algunas iglesias. Nos merece la pena acordarnos, y rezar, por las Benditas almas del Purgatorio. Nosotros seremos también los beneficiados.

      __________________________________________________

 

CRISTIANOS, Siglo XXI

        Recordamos en esta ocasión dos cuestiones, una más puntual, aunque siempre hay que tenerlo en cuenta: la celebración del DIA DE LA DIOCESIS, el domingo, 12/XI, que pretende, como todos los años, que seamos más conscientes de nuestra fe y de nuestra pertenencia a la Iglesia, Comunidad cristiana, en la que todos somos responsables, actuando en consecuencia, con fe y caridad, con piedad y responsabilidad, y con la colaboración oportuna: espiritual, económica, personal y apostólica. Y, por supuesto: con la alegría y agradecimiento a Dios de tener fe y ser cristianos. Esta entrada te ayudará a entender y vivir el Día de la Diócesis. 

        También te proponemos esta página, muy orientativa sobre la formación de los jóvenes, y por tanto muy útil para ellos pero también para los los padres y orientadores, titulada: Siete claves de Jesús Silva para sentar las bases del matrimonio frente al divorcio. Novios con futuro.








viernes, 20 de octubre de 2023

Altavoz Parroquial: 22/X/2023

 XXIX DOMINGO ORDINARIO – A        Mat 22,15-21

Amor a la verdad, respeto a la libertad

        Elocuente lección para todas las épocas la que ofrece este pasaje evangélico. Los enemigos quieren comprometer a Jesús con una cuestión aparentemente difícil de resolver, y por supuesto ladinamente tramposa. “¿Es lícito pagar tributo al Cesar o no?”. Pretendían tenderle una trampa. Cualquier contestación que dé –pensaban ellos- será motivo para la crítica y la acusación. Pero Jesús sabía más, y no solo se desembaraza y sale airoso de la trampa, sino que ofrece una lección maravillosa, y siempre oportuna y válida para todos los tiempos y para todos los hombres, cristianos o agnósticos, eclesiásticos o laicos, Iglesia o poder civil.


      _____________________________________________________

    Le presentaron un denario. El les preguntó: ”¿De quién es esta imagen y esta inscripción? Le respondieron: “Del Cesar”. Entonces les replicó: “Pues dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”.

    Gracias, Señor, por la lección que me das de prudencia y caridad,
de valentía y honestidad, de respeto y secularidad, de “pillería” y lealtad.
Por desgracia, Señor, el comportamiento de los fariseos actuales es frecuente
en la vida social, y sus diatribas y engaños, me hacen sufrir y me quitan la paz.

    Ayúdame a ser como Tú, o por lo menos a tenerte siempre
por modelo, para que cuando falle me arrepienta cuanto antes.
Y que nunca actúe, Señor, como aquellos fariseos, sino que la sinceridad
y la lealtad sean habituales en mi comportamiento y en mi vida social.
Señor, ni palabras, ni gestos mentirosos u ofensivos para nadie.

    Por otra parte, quiero aprender la lección de la secularidad
y de la auténtica piedad y la verdadera religiosidad.
Propendemos fácilmente a mezclar religión y política,
y a confundir una y otra en su naturaleza y sus proyectos de vida.
En otros momentos las alejamos tanto, y las enfrentamos tan agriamente,
que no distinguimos con precisión la verdadera libertad individual y social.

    Que viva, Señor, mi fe y mi religiosidad tan profunda y
comprometidamente, que sirva a la sociedad con honestidad, libertad y
generosidad; y que apoyándome en mi fe cristiana sea
más trabajador y solidario en ayudar a todos y en convivir felizmente con todos.

    Que guiado por mi fe sea mas respetuoso con la libertad de mis conciudadanos,
y más exigente con el respeto a todos los que no piensan como yo,
y más sacrificado en la ayuda a los más necesitados.
Que sea, Señor, siempre fiel a mi fe y al amor de Dios,
para que respete y ame a todos con más libertad y compromiso social.

    ____________________________________________________________
    ____________________________________________________________
    ____________________________________________________________


LOS SANTOS DE LA SEMANA, NUESTROS AMIGOS 
(22-29/X/2023)

    (Proponemos un pequeño esbozo de algunos santos o beatos, que celebramos cada semana, y que puedan servir como modelos de vida cristiana, maestros en la fe y en la práctica de la caridad, y en consecuencia intercesores cercanos y asequibles. Queremos que sea una propuesta para leer y conocer más ampliamente sus vidas acudiendo a otras páginas, como santorales que tanto abundan en las redes sociales).

    Empezamos la semana con la celebración de un santo que muchos conocimos y seguimos con gran admiración y cariño, pues él mismo se hizo presente en muchísimos países, con sus viajes por todo el mundo. Sin duda, el papa más viajero que hemos conocido: San Juan Pablo II, (1920-2005) nacido en Cracovia (Polonia). Canonizado por el papa Francisco el 27/IV/2014, junto a Juan XXXIII, aunque ya en sus exequias multitudinarias, el pueblo clamaba: santo ya. Toda su vida está llena de circunstancias dignas de ser conocidas, tanto su vida en Polonia, como en su Pontificado, uno de los más largos de la historia de los papas. Él lo fue durante ventisiete años. Merece la pena adentrarse en su biografía, rica en acontecimientos y enseñanzas en todos los órdenes, personales, sociales, religiosos, eclesiales, e incluso políticos. Imposible resumir en una breve reseña, por lo que insistimos en la conveniencia de profundizar en su biografía. El hecho de caer en domingo, hace que este año no le honremos litúrgicamente.

    Destacamos también esta semana, el martes, 24/X, a San Antonio María Claret, (1807-1870), Obispo de Santiago de Cuba, aunque sobre todo destaca por su trabajo apostólico en España, antes y después de pasar por Cuba. Gran apóstol y misionero celoso y comprometido, muy cercano al pueblo fiel. Para prolongar su ministerio funda la Congregación de Misioneros del Inmaculado Corazón de María, los llamados comúnmente claretianos, que siguen manteniendo su celo apostólico y su servicio a la Iglesia y a la sociedad.

    El sábado, 28/X, recordamos y celebramos a las Beatas María Pilar Gullón Yturriaga, que muere con 25 años, Octavia Iglesias Blanco, tenía 41 años, y Olga Pérez-Monteserín Núñez, asesinada a la edad de 23 años.


    Este es el relato del martirio tal como se recoge en el decreto correspondiente:
    “En medio de un ambiente antirreligioso muy duro -los sacerdotes fueron perseguidos, las sagradas imágenes quemadas, la iglesia convertida en establo y el Crucifijo arrojado al río- el 8 de octubre de 1936 las beatas llegaron como enfermeras de la Cruz Roja al hospital del Puerto de Somiedo (Pola de Somiedo-Asturias) y, tras cumplir ocho días de servicio, quisieron continuarlo dada la urgencia de la situación. En la madrugada del martes 27 de octubre, el ejército republicano lanzó un ataque contra el pequeño hospital. A pesar de tener la posibilidad de escapar, Pilar, Octavia y Olga desistieron de intentar escapar y decidieron no abandonar a los heridos, sino seguir asistiéndolos, poniendo en peligro, sin embargo, sus propias vidas; pero los heridos murieron en el lugar y el personal médico fue capturado.
    Las beatas fueron apresadas y conducidas tras un largo camino a Pola de Somiedo junto con otros muchos presos, entre ellos el comendador, el capellán y el médico, que fueron asesinados. Aunque pertenecían a la Cruz Roja, fueron entregados al comité de guerra local y luego a los milicianos que, durante toda la noche, las sometieron a hostigamientos y vejaciones, ordenándoles que renunciaran a la fe a cambio de la libertad; pero su clara negativa aumentó la crueldad de la violencia por parte de los milicianos.
    A pesar de las torturas y humillaciones, las beatas lo soportaron todo con fuerza sobrenatural y se prepararon para la muerte con espíritu de fe e intensificando su oración: despojadas de todo y llevadas a un prado, a mediodía del 28 fueron fusiladas por tres milicianas, mientras vitoreaban a Cristo Rey. Luego se repartieron las ropas de las beatas, y sus cuerpos fueron tratados de manera ignominiosa y abandonados hasta la noche, cuando fueron enterrados en una fosa común excavada por algunos hombres del país, forzados por los milicianos.
    La fama del martirio se extendió inmediatamente en la comunidad eclesial, de modo que el 30 de enero de 1938 sus restos, memoria visible de su entrega, fueron acogidos, como signo del gran valor que tuvo su sacrificio, en la catedral de Astorga, centro de la vida diocesana. El 28 de junio de 1948, a pedido de la Asamblea Nacional de la Cruz Roja, fueron trasladados a un nuevo mausoleo en la capilla de San Juan Bautista de la catedral
”.
    Buenas amigas e intercesoras en el cielo, y siempre modelo de fidelidad a su fe y al amor de Dios, que las motivaba en su entrega de servicio al prójimo.
    ______________________________________________________________


VIDA CRISTIANA, SIGLO XXI
   
     La Jornada del DOMUND, que se celebra el domingo tercero de Octubre, por tanto el próximo domingo, 22/X, nos abre el corazón a todos los cristianos para que veamos mejor la catolicidad y vitalidad de la Iglesia, y en ella estemos todos implicados. Esta celebración no puede dejarnos indiferentes, sino, al contrario, agradecidos y urgidos a colaborar por esta causa, que es la de todos los cristianos.
    Puedes abundar en esta realidad eclesial en este enlace.






jueves, 12 de octubre de 2023

Altavoz Parroquial: 15/X/2023

 XXVIII DOMINGO ORDINARIO – A       Mat 22,1-14

La alegría del banquete

    Todos los hombres estamos invitados a las bodas reales. Dios abre las puertas de su casa a todos los que quieran participar en la alegría de la fiesta. Merece la pena aceptar la invitación y disfrutar de la vida. Está todo preparado: la sala, el banquete, los terneros sacrificados y aderezados para servir a la mesa.
    Solo quedan los invitados, que, tontamente, van disculpándose, y desprecian y maltratan a los criados que prepara y sirven el banquete. No obstante, el Rey mantiene la fiesta de su hijo y sigue invitando a todos, sin distinción ni preferencias. Por supuesto, exige la buena disposición de entrar con el traje adecuado, que no es otro que el buen corazón para abrirse a la fiesta y a compartirla con todos.
________________________________________________

    “La boda está preparada, pero los convidados no la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos, y a todos los que encontréis, llamadlos la boda”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales.



    Señor, que me hablas con la claridad de un buen maestro,
y con el cariño de un padre, celoso por el bien y la alegría de sus hijos.
      Quieres que disfrutemos de la vida, que gocemos de la fiesta
de la amistad, el progreso y la solidaridad, o con tus palabra
que gocemos en las “bodas de tu hijo”.

    ¡Nos has hecho, Señor, para ser y vivir felices en unión fraternal
y compartiendo con todos en esta fiesta de la vida!
Gracias, Señor, par la vida que me das, los amigos que me acercas,
las comodidades con que me obsequias,
y las posibilidades de compartir todo esto con los demás.

    Pero aquí aparece mi ceguera, mi insensatez y egoísmo.
Prefiero, muchas veces, ser yo solo feliz, dedicarme a “mis cosas”,
pensar solo en mi dinero, mi comodidad, mi placer, mi yo …
aún a costa de los demás, y a veces haciendo daño al prójimo.

    Gracias, Señor, por la maravillosa lección que hoy me das.:
Tu “enfado y enojo” con los que no te responden
y prefieren ser felices ellos solos, aunque sin conseguirlo.

    Quiero, Señor, estar siempre preparado, con el traje adecuado,
para aceptar tu invitación y participar de la alegría de la vida.
Quiero, Señor, acercarme cada día a tu banquete eucarístico,
para alimentar mi fe, iluminar mi esperanza y fortalecer mi caridad,
cumpliendo, en cada momento, tu santa voluntad para mí
y ser más feliz en “el banquete de la vida”.
Enséñame a compartir mi alegría y felicidad con todos los hermanos.

    _____________________________________________
    _____________________________________________
    _____________________________________________


LOS SANTOS DE LA SEMANA, NUESTROS AMIGOS

(Proponemos un pequeño esbozo de algunos santos o beatos, que celebramos cada semana, y que puedan servir como modelos de vida cristiana, maestros en la fe y en la práctica de la caridad, y en consecuencia intercesores cercanos y asequibles. Queremos que sea una propuesta para leer y conocer más ampliamente sus vidas acudiendo a otras páginas, como santorales que tanto abundan en las redes sociales).   

            El domingo, 15/X, celebramos a una santa que no podemos pasar por alto, aunque ese día prevalezca la liturgia propia del domingo. En la piedad de los fieles está destacada la fiesta de Santa Teresa de Jesús, Doctora de la Iglesia (1515-1582). Considerada por muchos como una de las mujeres más grande y admirable de la historia. Nacida en Avila, en una familia cristiana, recibe la formación apropiada para “volar alto” en sus aspiraciones y su entrega a los demás. Sueña con convertir muchas almas para Cristo. Como eso no le era posible, después de una juventud un poco ligera y vanidosa, se incorpora al Carmelo, con un gran afán de santidad, que se concretará en la reforma que ella consigue hacer de la Orden Carmelitana. Fiel a las mociones del Espíritu Santo va haciendo lo que cree más apropiado, aun a costa de problemas y dificultades. Pero siempre muy fiel a la Iglesia. Tenemos la suerte de contar con su autobiografía, así como otros libros de sus vivencias íntimas, incluso místicas, tanto en prosa como en poesías. De ella son estos versos: “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza. Quién a Dios tiene nada le falta, sólo Dios basta”. Todo en ella es bondad, caridad, humanidad y entrega generosa a la voluntad de Dios en su vida. Lo que la hace ejemplo y modelo para todos los cristianos que desean vivir su fe. Merece la pena adentrarse en la lectura de sus obras, que siempre forman y estimulan a vivir soñando con la santidad, posible a todos los cristianos.

            El jueves, 19/X, celebramos a San Pedro de Alcántara (1499-1584). Religioso de la Orden de los hermanos menores, que también impulsa una reforma profunda con su oración y austeridad, que le convierten en un gran consejero y director de almas. Entre ellas está Santa Teresa de Jesús, que acude a él en busca de consejo y de perdón de Dios en la Confesión.

            Tenemos que destacar el recuerdo y celebración, el 20/X, del Beato Jorge Popieluszko, presbítero y mártir (1947-1984), que vive y muere en Varsovia (Polonia). Fue beatificado por Benedicto XVI el 6/V/2010. Sacerdote muy ligado al mundo obrero, por lo que se ve obligado a apoyar sacerdotalmente al sindicato Solidaridad, haciendo que Cristo reine en la paz y la justicia, con amor y solidaridad, en un momento en que el pueblo polaco, y en concreto los obreros y trabajadores, están reprimidos y maltratados por ideologías ateas y materialistas, que pretenden imponer a la fuerza al pueblo. Terminó su vida joven a los treinta y siete años, siendo brutalmente asesinado. Su entierro fue multitudinario, lo que lleva al pueblo, sobre todo al colectivo obrero, a salir a la calle para defender sus derechos. Estamos ante un sacerdote mártir, emblema del siglo XX, ejemplo y maestro para todos, y por tanto un amigo aleccionador y muy cercano, que nunca falla.

            Por último, recordamos ya la celebración, el domingo, 22/X, del Papa San Juan Pablo II, de quien muchos tenemos los mejores recuerdos, que siguen avivando nuestra vida cristiana. El merece un capítulo aparte, que ofreceremos en otra ocasión. Seguro que su amistad y cercanía la tenemos asegurada, si nos acercamos a él y le rezamos con la confianza de los verdaderos amigos.