Para los que quieren pensar, rezar,
informarse y formarse como cristianos;
y mirar siempre el futuro con alegría y esperanza.
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Dios nos habla
Ex.17,3-7: Como los judíos sedientos y sufridores en su caminar por el desierto, acudimos a Dios diciendo: “Dadnos agua que beber”.
Sal. 94: Con confianza rezamos: “Ojalá escuchéis la voz del Señor: No endurezcáis vuestros corazones”.
Rom. 5,1-2. 5-8: “La esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en vuestros corazones, por el Espíritu Santo, que se nos ha dado”.
Jn. 4,4-42: El encuentro de Jesús con la Samaritana es un precioso relato evangélico. Jesús se hace el encontradizo con aquella mujer de Samaría, ansiosa de vida, amor y felicidad. El diálogo entre ambos, intimo, profundo, estimulante, comprometido, es digno incluso de memorizarlo. Aquella mujer está inquieta, dubitativa, ansiando otra vida, otros caminos, otras vivencias, otro amor más profundo, generoso y auténtico. Y lo encontró. “En aquel pueblo muchos samaritanos creyeron en él por el testimonio que había dado la mujer: ´Me ha dicho todo lo que he hecho´. Así, cuando llegaron a verlo los samaritanos, le rogaban que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días. Todavía creyeron muchos más por su predicación, y decían a la mujer: ´Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo´”.
¡Que alegría y regusto deja esta escena, Señor, y a la vez, qué urgencia e inquietud provoca en mi alma! Y ¡qué deseos que esto prenda en el corazón de muchas personas! En verdad, me veo muchas veces, como la Samaritana buscando el placer y la felicidad donde no existe, e incluso donde prevalece lo contrario. De ahí mi inquietud y desasosiego. Ayúdame, Señor, a ser sincero para conocerme a mí mismo, y advertirlo en los demás, y en la sociedad en general. Al mismo tiempo, dame valentía, garbo humano y sobrenatural, para “beber” de tu gracia, de tu amor, de tu alegría, de tu generosidad, de tu afán apostólico, para que además lo pueda ofrecer a los demás y testimoniarlo en todos los ambientes sociales donde discurre mi vida.
(Proponemos un pequeño esbozo de algunos santos o beatos, que celebramos cada semana, y que puedan servir como modelos de vida cristiana, maestros en la fe y en la práctica de la caridad, y en consecuencia intercesores cercanos y asequibles. Queremos que sea una propuesta para leer y conocer más ampliamente sus vidas acudiendo a otras páginas, como santorales que tanto abundan en las redes sociales).
Los santos de la puerta de al lado
Así ha llamado el Papa Francisco a tantos buenos cristianos, que hay en muchos lugares y viviendo en las más diversas circunstancias sociales y familiares, y que también encontramos en nuestro entorno, pues su bondad, generosidad y buen ejemplo, son notorias en muchos casos, y permanecen en el anonimato en otros. Esto nos lleva a pensar que muchos conocidos nuestros, ya fallecidos, están gozando de Dios en el cielo. Merece la pena recordarles, e incluso sentirse arropados siempre por el buen ejemplo de esas personas, y considerarlas como amigas o personas de confianza, que están ya gozando de Dios en el cielo.
Así se expresaba el Papa en la Exhortación apostólica, titulada Gaudete et exsultate, es decir Alegraos y regocijaos:
6. No pensemos solo en los ya beatificados o canonizados. El Espíritu Santo derrama santidad por todas partes, en el santo pueblo fiel de Dios, porque «fue voluntad de Dios el santificar y salvar a los hombres, no aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros, sino constituyendo un pueblo, que le confesara en verdad y le sirviera santamente»[3]. El Señor, en la historia de la salvación, ha salvado a un pueblo. No existe identidad plena sin pertenencia a un pueblo. Por eso nadie se salva solo, como individuo aislado, sino que Dios nos atrae tomando en cuenta la compleja trama de relaciones interpersonales que se establecen en la comunidad humana: Dios quiso entrar en una dinámica popular, en la dinámica de un pueblo.
7. Me gusta ver la santidad en el pueblo de Dios paciente: a los padres que crían con tanto amor a sus hijos, en esos hombres y mujeres que trabajan para llevar el pan a su casa, en los enfermos, en las religiosas ancianas que siguen sonriendo. En esta constancia para seguir adelante día a día, veo la santidad de la Iglesia militante. Esa es muchas veces la santidad «de la puerta de al lado», de aquellos que viven cerca de nosotros y son un reflejo de la presencia de Dios, o, para usar otra expresión, «la clase media de la santidad»[4].
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AGENDA PASTORAL
Estamos ya en la tercera semana de Cuaresma. El miércoles, 18/II, se nos impuso la ceniza en nuestra cabeza como señal de conversión y de buenas intenciones y propósitos para estos días que nos orientan a la Semana Santa y su culmen, el Triduo Pascual, la Muerte y Resurrección de Cristo.
La Iglesia, con su pedagogía divina y su tradición nos recuerda que estos son días de intensificar: 1º, la oración, personal y litúrgica, es decir, el trato más frecuente, confiado y exigente con nuestro Padre, Dios; 2º, el ayuno, la penitencia y la mortificación, que modelan nuestro cuerpo y nuestro espíritu para la bondad y la caridad; y 3º, y la caridad y la limosna como entrega a los demás, que testimonien el verdadero amor, que acerca a Dios y nos hace más hermanos con todos. Y todo esto nos hace más dispuestos para reconocernos necesitados del arrepentimiento de nuestras faltas y pecados -pecados de pensamiento, palabra, obra y omisión- y más urgidos para acudir al perdón y la misericordia de Dios en el Sacramento de la Penitencia o Confesión.
Recordamos los horarios habituales de Confesión en la Parroquia: de martes a sábado: de 18,30 a 19,30 h. Y los domingos de 12,45 a 13,15.
La práctica pastoral de la Parroquia se orienta en este sentido, para preparar la gran conmemoración y celebración de la Pascua del Señor, la Muerte y Resurrección de Cristo.
Abundan estos días las propuestas para vivir como cristianos la Cuaresma, tanto en las Parroquias, como en las redes sociales. De algunas ya venimos hablando cada semana; y en esta queremos presentar otra página muy formativa y orientadora para todos los cristianos, que titulan. Una vida feliz, y podrás encontrar en este enlace.
Ofertas diocesanas de formación cristiana
En estos meses abundan las ofertas de formación cristiana por parte de la Diócesis, que queremos comunicar y animar a su participación.
- Javierada – Peregrinacion al Castillo de Javier (Pamplona). Organizada por Pastoral Juvenil, tendrá lugar los días 14 y 15 de marzo.
- VII Retiro “Emaus mujeres”. Tendrá lugar del 10 al 12 de abril en la Casa de Espiritualidad de la Virgen del Camino (PP Dominicos).
- L Peregrinación Diocesana con enfermos y/o discapacitados a Lourdes. Tendrá lugar del 23 al 27 de abril en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes (Francia).
Para información e inscripciones, consultar en las parroquias
Seguimos proponiendo estos dos vídeos de Ignacio Amorós, en la página de “Se buscan rebeldes”, para aprender a rezar y a hacer oración personalmente hablando y escuchando a Dios, y para comprometerse con las exigencias que inevitablemente produce la oración bien hecha. Puede ser una buena tarea para esta Cuaresma.
Estos son los vídeos:
XII. “Cuatro simples pasos para hablar con Dios”. En este enlace.
XIII. Lectio divina: tres claves para rezar con el Evangelio. En este enlace.
VIDA CRISTIANA EN EL S. XXI
Cristianos que rezuman alegría contagiosa
Sin duda entre las actitudes profundas y las caras más atractivas están las de las personas optimistas, alegres y felices en su vocación, en su trabajo, en su entrega y servicio a los demás. Y son muchas estas personas que viven felices, y nos lo testimonian con solo verlas o escucharlas. También en todos los estados de vida y en todas las vocaciones, como laicos profesionales diversos, religiosos, sacerdotes o casados, se encuentran cristianos que contagian alegría y felicidad, precisamente por su fe y amor de Dios que llevan en el corazón y no pueden ocultarlo.













