ALTAVOZ PARROQUIAL SEMANAL
Para los que quieren pensar, rezar,
informarse y formarse como cristianos;
y mirar siempre el futuro con alegría y esperanza.
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XXXI DOMINGO, TIEMPO ORDINARIO – A
(Este día es la Fiesta de Todos los Santos, y en su honor se celebra la Santa Misa, como comentamos en el siguiente espacio de este Altavoz Parroquial. No obstante, nosotros proponemos como oración y reflexión la liturgia del Domingo XXXI del tiempo Ordinario)
Dios nos habla
Malq.1,14b-226.8-10: Adoramos al Señor que nos dice: “Yo soy el Rey Soberano, dice el Señor de los ejércitos, mi nombre es temido ante las naciones”.
Sal 130: Rezamos con el Señor: “Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor”.
Tes. 2.7b-9.13: San Pablo, como nuestra Santa Madre la Iglesia, nos advierte: “Os tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos”.
Señor, que tan claramente nos criticas el mal comportamiento, y tan esperanzadamente nos propones y animas a seguirte en el servicio humilde y desinteresado de animar y estimular al bien y a la caridad. Todos hemos de ser servidores de los demás, y maestros de quienes nos rodean o dependen de nosotros. Por eso acogemos tus palabras críticas y cariñosas, inquietantes y animadoras, pues queremos ser seguidores tuyos y apóstoles para los demás con nuestras palabras y consejos, y sobre todo con nuestro ejemplo y nuestro testimonio de cristianos verdaderos.
También te pedimos, Señor, con toda confianza y cariño, por los catequistas y sacerdotes, por los predicadores y misioneros. Que merezcan el respeto y cariño, la acogida y el seguimiento, sobre todo, por su santidad de vida y su testimonio profesional y apostólico. Que sean conscientes de la necesidad de ser más que predicadores, santos; más que maestros, testigos alegres y enamorados de tu persona y de tu mensaje. También los cristianos “de a pie” necesitamos escuchar estas palabras, saborearlas en la oración y hacerlas propias en la vida de cada día. ¡Contamos con tu ayuda y protección, Señor!
Ante la festividad de Todos los Santo, que celebramos el domingo, 1/XI, y con lo que comenzamos el mes de los difuntos, ya la semana pasada orientábamos esta sección recordando la obligación de todos los cristianos de aspirar a la santidad. Y volvemos esta semana a considerar el tema proponiendo la lectura de la Alocución del papa Francisco en el Angelus del día de Todos los Santos de hace unos años. Santos a quienes considera nuestros mejores compañeros y amigos en la vida. Y así parece que está aplaudiendo lo que aquí pretendemos en esta sección del Altavoz Parroquial de cada semana: conocer a los santos, antiguos y actuales, para aprender de ellos y apoyarse siempre en ellos, y así, ir más seguros y felices por la vida. Destacamos los principales párrafos de esta Alocución papal:
Hoy celebramos la solemnidad de Todos los Santos. A la luz de esta fiesta, detengámonos un poco a pensar acerca de la santidad, en particular en dos características de la verdadera santidad: es un don -es un regalo, no se puede comprar- y, al mismo tiempo, es un camino. Un don y un camino.
En primer lugar, es un don. La santidad es un don de Dios que hemos recibido en el Bautismo: si lo dejamos crecer, puede cambiar completamente nuestra vida (cf. Exhortación apostólica Gaudete et exsultate, 15).
Los santos no son héroes inalcanzables o lejanos, sino que son personas como nosotros, nuestros amigos, cuyo punto de partida es el mismo don que nosotros hemos recibido: el Bautismo. De hecho, si lo pensamos bien, seguro que hemos conocido a algunos de ellos, algún santo cotidiano, alguna persona justa, alguna persona que vive la vida cristiana en serio, con simplicidad… aquellos que a mí me gusta llamar “los santos de la puerta de al lado”, que viven con normalidad entre nosotros. La santidad es un don que se ofrece a todos para tener una vida feliz. Y, al fin y al cabo, cuando recibimos un don, ¿cuál es nuestra primera reacción? Precisamente que nos ponemos felices, porque significa que alguien nos ama; y el don de la santidad nos hace felices porque Dios nos ama.
Todo don, sin embargo, debe ser acogido, y conlleva la responsabilidad de dar una respuesta, un “gracias”. Pero ¿cómo se dice este “gracias”? Es una invitación a esforzarse para que no sea desperdiciado. Todos los bautizados hemos recibido la misma llamada a "mantener y perfeccionar con su vida la santidad que hemos recibido" (Lumen gentium, 40). Y por eso llegamos al segundo punto: la santidad es un camino, un camino que hay que recorrer juntos, ayudándonos unos a otros, unidos a esos excelentes compañeros de ruta que son los Santos.
La santidad es un camino, es un don. Entonces, podemos preguntarnos: ¿recuerdo que he recibido el don del Espíritu Santo, que me llama a la santidad y me ayuda a llegar a ella? ¿Le doy las gracias al Espíritu Santo por esto, por el don de la santidad? ¿Siento a los santos cerca de mí, hablo con ellos, me dirijo a ellos? ¿Conozco la historia de algunos de ellos? Nos hace bien conocer la vida de los santos y motivarnos con sus ejemplos. Y nos hace muy bien dirigirnos a ellos en la oración.
En cuanto a los santos a destacar esta semana, como amigos posibles y cercanos, en primer lugar, recordamos el martes 3/XI, a San Martín de Porres, (1579-1639), religioso dominico, mulato, hijo de español y madre de raza negra, que le colocó en una situación social difícil, pero que él supo aceptar y aprovechar para formarse lo más posible y para ayudar a todos los necesitados. Antes de ingresar en el Convento, y ya en el convento como religioso dominico, destacaba por su cercanía, cariño, amor de Dios en todo lo que hacía y con todas las personas que acudían a él en busca de ayuda. Su gran popularidad le hizo merecedor de considerarlo como milagrero siempre oportuno. Fue canonizado por San Juan XXXIII el 6/V/1982. Y con motivo de este reconocimiento se hizo, al menos en España, más famoso por una película titulada “Fray Escoba”, que le presentaba lleno de ternura y bondad, y también de cariñoso atractivo.
El mismo día celebramos a un beato muy cercano a nosotros, y que también deseamos sea nuestro santo amigo esta semana, Es el Beato Manuel Lozano
Garrido, comúnmente conocido como Lolo. (1920-1971). Laico, periodista. Nacido en Linares (Jaén). Activo miembro de la Acción Católica, que pronto tuvo que cargar con la cruz del sufrimiento de una parálisis progresiva. A pesar de eso, se mantuvo fiel a sus escritos y publicaciones, que eran verdaderos estímulos de fe, caridad y amor de Dios para sus innumerables lectores que los esperaban como alimento espiritual y evangélico. Fue beatificado por Benedicto XVI el 12/VI/2010.
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El domingo, 1/XI, iniciamos el mes de noviembre con la Fiesta de Todos los Santos. Celebración que nos alegra especialmente, pues al recordar a todos los santos, cristianos que están en el cielo, seguramente podemos tener entre esa multitud de santos no canonizados a algunos familiares, amigos o conocidos, y ellos también son para nosotros especiales amigos, para aprender de ellos y amigablemente contar con su ayuda e intercesión. Y con esta fiesta se inicia el mes de los difuntos, en el que, con tanto cariño, recordamos a nuestros familiares difuntos rezando por ellos, y manteniendo su recuerdo cariñoso y agradecido. El lunes, 2/XI, hacemos la Conmemoración de Todos los Fieles Difuntos.
Siguiendo con la venerable costumbre de acudir a los cementerios, ya el día de Todos los santos se acudirá a todas las parroquias de la Unidad Pastoral, para honrar a nuestros a nuestros difuntos en el cementerio con el cariñoso recuerdo y la oración confiada a Dios.
Propuestas pastorales de la Diócesis para todos:
- VIII Retiro Emaus mujeres. Tendrá lugar del 13 al 15 de noviembre en la Casa de Espiritualidad de la Virgen del Camino (PP Dominicos).
- V Retiro Emaus hombres. Tendrá lugar del 27 al 29 de noviembre en la Casa de Espiritualidad de la Virgen del Camino (PP Dominicos).
- Galilea. Abriendo caminos de fe (experiencia de comunidad cristiana). Dirigido a bautizados o confirmados adultos y participantes de Alpha, Emaús, Cursillos de Cristiandad, Seminarios de vida en el Espíritu, Proyecto de Amor Conyugal… … El primer encuentro tendrá lugar el 20 de noviembre en el Seminario Mayor ´San Froilán´. Inscripciones hasta el 15 de noviembre en primeranuncio@diocesisdeleon.org.
Para más información o inscripción consultar en las propias parroquias, o en la página Wed de la Diócesis de León.


















