Para los que quieren pensar, rezar,
informarse y formarse como cristianos;
y mirar siempre el futuro con alegría y esperanza.
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Dios nos habla
Ex. 19,2-6a: Palabras proféticas que reconfortan: “Si de veras me obedecéis y guardáis mi alianza, seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra”.
Sal. 99: Con el salmo nos ratificamos: “Nosotros somos su pueblo y ovejas de su rebaño”.
Rom. 5,6-11: San Pablo nos conforta: “Si fuimos reconciliados con la muerte del Hijo, ¡con cuánta más razón seremos salvados por su vida”.
Mat. 9,36-10,8: Las palabras de Jesús son tiernas y conmovedoras y sobre todo exigentes y comprometedoras: “La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande trabajadores a su mies. Llamó a sus doce discípulos… Estos son los nombres de los doce apóstoles: Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago el de Zebedeo, y Juan su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el de Alfeo y Tadeo; Simón el de Caná y Judas Iscariote, el que le entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos … Gratis habéis recibido, dad grais”.
Me conmueve, Señor, cómo planteas la necesidad y urgencia de rezar por “los trabajadores de la mies”. Siempre han sido necesarios, y lo serán en adelante. Ahora sentimos esa necesidad, pero sobre todo de sacerdotes y misioneros santos, que vivan unidos a Ti, y que, con su ejemplo, alegría y entrega, nos remuevan e interpelen a todos para que seamos fieles a la propia vocación cristiana, y así mantener nuestro afán de santidad y de apostolado a través de nuestra vida ordinaria de trabajo, amistad y servicio social y familiar. Dame, Señor, alma de apóstol y servidor de todos, con el amor, la alegría y la generosidad. Al mismo tiempo, que los sacerdotes, tus ministros del amor, del perdón y de la misericordia, encuentren en mi familia el ambiente acogedor que les renueve y proteja.
La caridad, siempre actual
El lunes, 15/VI, celebramos a una santa mujer, profundamente comprometida con la caridad y la educación cristiana en el siglo XIX: Santa María Micaela del Santísimo Sacramento. Nació en Madrid, en 1809 en una familia aristocrática, pero renunció a los privilegios, que podía gozar, para dedicarse a ayudar a los más necesitados. Tal familia pasaba temporadas en Vega de Viejos, un pueblecito de la montaña leonesa, por lo que nos toca más de cerca su ejemplo y protección. Por
eso la recordamos aquí. Su carisma radicaba en su entrega a la educación y protección de mujeres en situaciones vulnerables. Para eso funda la Congregación de las Adoratrices del Santísimo Sacramento y de la Caridad. Su vocación le llevó a vivir con sencillez y absoluta confianza en la divina providencia. Sus hermanas siguen con el mismo espíritu y dedicación, siendo ejemplares en su humildad, caridad y servicio, pues su dedicación sigue teniendo muchos “clientes” en nuestra sociedad, a quienes ofrecen ayuda, esperanza y consuelo. Su testimonio sigue siendo un ejemplo de fe activa y servicio cristiano, alimentado por su profunda devoción a la Eucaristía.
Santo joven para los jóvenes.
Esta semana se nos propone como amigo y modelo un santo joven, que destaca en la historia de la Iglesia, y siempre se le ha considerado un modelo de joven cristiano, y en quien se han fijado muchos jóvenes. Aunque nos gusta destacar jóvenes cristianos más actuales, y así lo hacemos normalmente, pero no podemos olvidar estos ejemplos de santidad, que siguen acercando jóvenes a Dios.
Hablamos del recordado y celebrado el domingo, 21/VI, San Luis Gonzaga (1568-1591), nacido en Lombardía, Italia. Crece en una familia noble de la época. Su padre, militar, desea para él su misma profesión. Pronto renuncia al marquesado que le corresponde, en favor de su hermano. Su buena formación cristiana en la familia, le hacen bondadoso y siempre dispuesto a cumplir la voluntad de Dios, mientras se dirige espiritualmente con San Roberto Belarmino. Y con tal maestro, le fue fácil encontrar su vocación en la Compañía de Jesús, donde destaca por su piedad, alegría y generosidad con los demás. Su enfermedad fue llevada cristianamente, y su muerte, a los 23 años, aceptada con humildad y ejemplaridad. Pronto se convirtió en modelo a seguir e imitar para los jóvenes.
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AGENDA PASTORAL
El mes de Junio nos ha permitido ya celebrar la fiesta del Sagrado Corazón y contemplar festivamente ese corazón -fruto granado de su amor- que parece estar diciéndonos: “Venid a mí todos los que estáis y agobiados, y yo os aliviare”. Invitación que no debemos obviar nunca, sino acogerla habitualmente en nuestra piedad, con ilusión y confianza y encontraremos la paz y el amor que necesitamos.
Propuestas diocesanas de formación cristiana
- Campamento diocesano, Gente Ce, para muchachos de 11 a 17 años, en la Vecilla, del 5 al 9 de agosto.
- Verano PASJU. Campus de verano para jóvenes, en la Vecilla, del 28 al 31 de julio.
- Memoria y gratitud, exposición dedicada a la presencia y legado de la Orden de las Agustinas Recoletas en nuestra Diócesis de León. Podrá ser visitada en la Iglesia de San Salvador de Palat del Rey hasta el 18 de Julio, de 12 a 13,30 horas, miércoles y sábado, y de 18 a 20,30 horas, jueves, viernes y sábado.
Para más información e inscripciones, consultar en las parroquias.
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(Proponemos en esta sección algunos testimonios de cristianos actuales -con el tiempo, a algunos quizá se les considere santos- cuyo testimonio de vida es ejemplar como ciudadanos cristianos, normales y corrientes; y también destacamos acontecimientos, o celebraciones de diverso tipo, que testimonian y promueven el bien, la paz y el amor cristiano en la familia, y en la sociedad en general).
El gran testimonio de esta semana es el Papa León XIV en su viaje, o mejor en su Visita Apostólica a nuestra patria, concretamente a Madrid, Barcelona y las islas Gran Canaria y Tenerife. Su presencia en tantos y tan variados lugares nos ha dejado el mejor testimonio cristiano y apostólico imaginable, a la vez que un magisterio riquísimo en muchas cuestiones doctrinales y éticas, de perenne actualidad. Imposible poder recoger y seleccionar algunos datos, pues son muchísimos los que merecerían ser contemplados, leídos y releídos, a la vez que meditados. Todos los medios de comunicación, prensa, radio y televisión, así como las redes sociales, nos han tenido puntalmente informados. Por eso, el consejo es acudir a esos medios, donde podemos seguir meditando, reflexionando y aprendiendo, pues a nadie dejan indiferente las multitudes escuchando, y rezando con el Santo Padre, el propio testimonio apostólico del Papa, así como el abundantísimo magisterio del Sucesor de Pedro. Todo de máxima actualidad, y de comprometida responsabilidad. Inevitablemente, todo lo visto, escuchado, gozado y rezado estos nos hace seguir alzando la mirada, para caminar en nuestro presente vital.













