ALTAVOZ PARROQUIAL SEMANAL
Para los que quieren pensar, rezar,
informarse y formarse como cristianos;
y mirar siempre el futuro con alegría y esperanza.
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XIX DOMINGO, TIEMPO ORDINARIO – A
Dios nos hablaSal. 84: Con el salmo rezamos exultantes: “Muéstranos, Señor, tu misericordia, y danos tu salvación”.
Rom. 9,1-5: Como Pablo nos ofrecemos al Señor: “Desearía ser yo mismo un proscrito, alejado de Cristo, por el bien de mis hermanos, los de mi raza según la carne”.
Optimismo y confianza
En primer lugar, gracias, Señor, por el ejemplo que nos das con tu espíritu de oración. Nosotros también necesitamos tratarte para que nunca nos falle la fe y la confianza en tu persona, y tampoco se nos debilite la caridad para con el prójimo. Además, nos enseñas, Señor, a mantener siempre la fe en tu persona, y a confiar en tu ayuda todopoderosa. Como a los discípulos, asustados por la tormenta, cuánta paz, alegría y seguridad, nos dan tus palabras: “¡Ánimo, soy Yo, no tengáis miedo!” Queremos grabarlas en la mente y en el corazón, para que cuando vengan las tormentas y dificultades de la vida, sean el faro que nos ilumine para seguirte, y la medicina que nos reanime para no abandonarnos en la desesperación o la tibieza, en el desánimo o en la indiferencia. También surgen olas encrespadas y devastadoras dentro de la Iglesia, y contra Ella, en algunos ambientes sociales. Que nunca nos falte la fe auténtica, y jamás dudemos de tus palabras. Que cada día podamos decirte con optimismo y esperanza: ¡Señor, sálvame!
Tres faros luminosos para nuestro tiempo
En primero lugar, celebramos el lunes, 11/VIII, a Santa Clara de Asís (1193-1253) virgen y fundadora, que luce con luz propia en la historia de la Iglesia, si bien, como su sobrenombre indica, al lado de San Francisco de Asís, a quien escuchó en una predicación, y se sintió de tal manera removida que decide seguir su misma vida. Como él, elige para su vida un seguimiento radical de Jesucristo en
pobreza, castidad, y entrega a Cristo en los pobres y en todo lo que pudiera beneficiar a los demás con su ejemplo, magisterio y ayuda caritativa y social. Un ejemplo de su gran corazón se comprueba cuando su ciudad se vio asediada por Vidal de Aversa, y dijo a sus hermanas: “Acudid a Nuestro Señor y suplicadle con todo el corazón la liberación de la ciudad”. Como se lo recordaba el papa Juan Pablo II a la comunidad del protomonasterio de Asís: “no sabéis cuán importantes sois... ¡Cuántos problemas y cuántas cosas dependen de vosotras!» (Disc. del 12-III-1982). Por tanto, Clara y sus hermanas siguen siendo faros luminosos, ejemplares y atrayentes, a la vez que muy beneficiosas para nuestra sociedad “moderna” y desnortada en algunos campos de la vida. ¡Cristianos felices en su entrega total a Jesucristo, y muy eficaces y operativos en los corazones de buena voluntad que desean reconocer y aceptar la mano de Dios en la vida personal y social!
El mismo día, lunes 11/VIII, celebramos a otra gran lumbrera de la cristiandad para toda la sociedad, San John Henry Newman (1801-1890), converso del anglicanismo en el que ejercía el sacerdocio. Fue un sabio profesor en Oxford, que, al convertirse al catolicismo por su afán buscador de la verdad, urgido por sus
estudios filosóficos y patrísticos, se convierte en un gran apologeta de la verdad, que reúne en su entorno, en lo que viene a llamarse “el movimiento de Oxford”- a un numeroso grupo de profesores y pensadores, que van acercándose al catolicismo.
Tras un viaje a Roma, en 1847 fue ordenado sacerdote. Uno de sus principales objetivos, entonces, fue demostrar a los ingleses que se puede ser buen católico y ciudadano leal. No sólo tuvo que sufrir las críticas de los anglicanos, sino también las de algunos católicos que consideraban poco sincera su conversión. El Papa León XIII, reconociendo sus méritos, le creó cardenal en 1879. Murió en Birmingham el 11 de agosto de 1890. El 22 de enero de 1991, Juan Pablo II dio un
importante impulso a su causa de beatificación al reconocer sus virtudes heroicas. Fue beatificado en Londres, en una ceremonia presidida por el papa Benedicto XVI, el 19 de septiembre de 2010. Fue canonizado en octubre de 2019 por el papa Francisco.
En este momento su figura está especialmente refulgente en la Iglesia, pues el papa León XIV le ha propuesto como Doctor de la Iglesia, título reservado a muy pocos, por lo que su categoría intelectual y magisterial, a la vez que su santidad, está presente en periódicos, revistas y redes sociales, y a su ejemplo y magisterio se acude en todo debate y cursos sobre cristianismo y cultura, a entre ciencia y fe.
Proponemos algunos artículos que pueden interesar -como decimos en el lema de este ALTAVOZ PARROQUIAL SEAMANAL- a todos los que quieren pensar, rezar, informarse y formarse como cristianos, y mirar siempre el futuro con alegría y esperanza.
En Aciprensa tenemos: San John Henry Newman: De ser considerado un “infiltrado” a doctor de la Iglesia Católica. Este es el enlace.
En OMNES, entre los varios artículos, que a su vez orientan a otros muchos, este: León XIV nombra Doctor de la Iglesia a san John Henry Newman. En este enlace.
Por último, tenemos que destacar a otro santo más cercano a nosotros, que no debemos olvidar su amistad y ejemplo cristiano. El miércoles, 14,VIII, celebramos a San Maximiliano María (Raimundo) Kolbe (1894-1941), presbítero y mártir. Religioso polaco de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir, que funda la Milicia de María Inmaculada, para alargar y ampliar su afán evangelizador,
lo que molesta a las mentes anticristianas, por lo que fue deportado a diversos lugares de cautiverio, y finalmente internado en el campo de exterminio de Auschwitz, cerca de Cracovia, en Polonia, donde se ofreció a los verdugos a cambio de la vida de otro cautivo, casado y con hijos, ofreciendo su ministerio como un holocausto de caridad y como modelo de fidelidad para con Dios y los hombres. Fue beatificado por San Juan Pablo II, el 17/XI/1971, y canonizado 10/X/1982. ¡Su gesto de generosidad y entrega nos lo hace un amigo cercano, ejemplar y siempre fiable!
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AGENDA PASTORAL
Estamos ya en el mes de Agosto, pleno verano con los pueblos y parroquias llenos de gente en vacaciones, que este año está caracterizado por los fuertes calores. Ello no impide la celebración de las muchas fiestas populares: religiosas, sociales o culturales, que contribuyen a “dar vida” a los pueblos rurales y a fomentar la vida social, familiar y religiosa. Por esto, no podemos sino felicitar y saludar a todos los que nos visitan, y desear: felices vacaciones, y dichosos encuentros familiares y sociales.
La pastoral parroquial sigue con la normalidad que estos días veraniegos tienen, así como con las fiestas y actos puntuales que se van celebrando. Las misas, confesiones, despacho parroquial siguen los horarios habituales.
Por otra parte, cada Parroquia de la Unidad Pastoral solicita casi siempre la celebración eucarística, y en muchos casos la procesión correspondiente, procesión eucarística o con los santos patronos. Así en Santa María del Páramo, destacamos la celebración, el 15/VIII, fiesta de la Asunción de María a los cielos, advocación mariana que protege y da nombre a la Parroquia, así llamada, Parroquia de la Asunción. Ese día se celebra con especial solemnidad la Santa Misa y a continuación la Procesión con la imagen de la Virgen de la Guía por las calles de la localidad, con gran afluencia de feligreses residentes en el pueblo, o los que en él veranean.



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